La autora, Helena María Fonseca Ospina, destaca la importancia de la elegancia como virtud cívica en tiempos de discordia. La elegancia se refiere a la capacidad de escoger lo auténtico, lo apropiado y lo bello, y está más vinculada a las ideas y valoraciones internas que al adorno externo. La autora argumenta que la madurez y la concordia son manifestaciones de elegancia humana, y que la pérdida de control y la falta de respeto pueden ser obstáculos para una sociedad armoniosa.