La salud mental en Costa Rica se vuelve un desafío. Más de mil millones de personas viven con trastornos. En Costa Rica, atenciones por salud mental aumentaron un 46% entre 2020 y 2025. Los trastornos de ansiedad y depresión afectan a la población activa. La Caja Costarricense de Seguro Social registró más intentos de suicidio. La Iglesia y empresas tienen responsabilidad en mejorar la atención. ¿Puede considerarse sostenible un modelo que desgasta a las personas?