La candidatura del swing criollo a la Unesco busca convertir este baile popular de Costa Rica en patrimonio cultural inmaterial. Nacido en los salones populares de San José en los años 60, el swing criollo fue inicialmente considerado vulgar y prohibido. Sin embargo, su popularización a través de la televisión y la promoción de figuras como Leonardo Perucci ha fortalecido su identidad y resistencia. Actualmente, Costa Rica tiene dos patrimonios inmateriales en la Lista Representativa de la Unesco: el boyeo y las carretas. Si el swing criollo es aprobado, se convertiría en el segundo patrimonio inmaterial costarricense con reconocimiento mundial. La postulación también implica una oportunidad para la comunidad costarricense de recordar su riqueza cultural.