El mercado laboral costarricense enfrenta dos desafíos principales: fortalecer la educación y formación técnica para adaptarse a la demanda de empleos especializados, y crear oportunidades para la mano de obra de menor escolaridad que enfrenta barreras de inserción laboral. La Encuesta Continua de Empleo (ECE) de la Universidad Nacional (UNA) revela que el desempleo aumentó mientras se crearon más puestos de trabajo de calificación media y alta, afectando a personas con menor escolaridad.