Costa Rica enfrenta un problema demográfico con menos nacimientos, lo que llevará a una población envejecida y una menor fuerza laboral. Esto afectará la financiación de pensiones, la productividad y el empleo. El país necesita abordar natalidad, inmigración, productividad, pensiones y empleo como un conjunto de desafíos. La inmigración formal y productiva podría ayudar a compensar el déficit demográfico, pero la reforma de pensiones y la adaptación de la salud a una sociedad envejecida también son necesarias.